martes, septiembre 28

Espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa. Y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.

Cada vez que nos plantamos ante nuestra web con intención de analizarla nos preguntamos: ¿por dónde empiezo? La tarea de empezar a medir y analizar nos parece muy complicada, tenemos muchas páginas, muchos links, y no sabemos cómo hacerles frente. A la vez hemos recopilado un montón de información de blogs de analítica web, de White papers, de libros, incluso hemos acudido a un curso o seminario sobre la materia, pero una vez nos encontramos delante de nuestro sitio web no sabemos cómo aplicar nuestros recién adquiridos conocimientos.

Lo primero es conocer el sitio web y el negocio. Se puede tener un profundo conocimiento de lo que supone el negocio si eres empresario o llevas mucho tiempo en la empresa o se puede saber uno de pé a pá la web porque eres técnico o te has currado el sitio web desde dentro. Pero necesitamos ambas perspectivas para realmente ser efectivos en la estrategia a seguir como analistas web.

Por un lado conocer a fondo el negocio para saber los objetivos y por otro conocer bien la web para entender la conducta de los visitantes. De hecho, aunque no tengamos ni idea del negocio que se trae la web entre manos ni de cómo está construida dicha web vamos a ser capaces de sacar conclusiones después de aplicar unos pocos pasos de trabajo:

Un primer acercamiento supone obtener una perspectiva global, no es el momento ahora de empezar la casa por el tejado. Necesitamos la base, los cimientos, y esto solamente nos lo proporcionará el conocer a grandes rasgos a qué nos estamos enfrentando.

Primero centrémonos en las tendencias a largo plazo de nuestras visitas y visitantes, buscamos conocer estacionalidades, patrones y sobre todo tener una idea de cómo ven la web desde fuera. ¿Cuántos vuelven? (visitantes que repiten) ¿A cuántos les llamamos la atención? (visitas nuevas) ¿Cuántas páginas suelen consultar? (páginas por visita) ¿Cuánto tiempo se quedan? (tiempo medio de estancia) ¿Cuántos siguen adelante? (tasa de rebote) ¿Cuántos compran? (tasa de conversión) y demás.

Sin segmentar aún, tenemos que conocer nuestra web a nivel global, no para tomar decisiones, sino para entender y aprender dónde estamos.

Una vez tengamos los datos globales es el momento de empezar a segmentar para entender bien por dónde nos llega el negocio y las bases de la estrategia que seguimos online. Segmentaremos normalmente por Fuentes de Tráfico. Depende del porcentaje de cada fuente de origen que nos trae tráfico sabremos en qué nos gastamos el dinero. ¿Tenemos un buen SEO? ¿Adwords es nuestra principal fuente de adquisición? ¿Hablan de nosotros y tenemos una buena red de referrers? ¿Gestionamos varias campañas? ¿Nos adoran y nuestro punto fuerte es el tráfico que nos llega de manera directa? ¿Necesitamos algún tipo de inversión?

Vamos un poco más allá, profundicemos en las palabras clave por las que llegan a nuestro sitio web, tanto las que incluyen nuestra marca como las que no y segmentando por tráfico orgánico o pagado. ¿Cómo funciona nuestro branding? ¿Nuestras palabras claves son interesantes? ¿Nos buscan por lo que queremos que nos encuentren?

Todo esto hay que analizarlo tanto a nivel de volumen de tráfico como a nivel de ingresos obtenidos. Conociendo la procedencia de nuestro tráfico podremos identificar el tipo de visitas que vienen a nuestro sitio e incluso adivinar su intención al visitarnos. Con solamente estos tres pasos tendremos una idea concreta sobre el tipo de web que estamos analizando.

Es momento ahora de centrarnos en los objetivos que perseguimos con el sitio web. Echemos un rápido vistazo a la página web para determinar si podemos contestar a la pregunta del millón “¿Por qué y para qué existe esta web?”. Necesitamos averiguar qué se quiere conseguir a nivel global con el site y tomar notas sobre si las llamadas a la acción están correctamente indicadas o no en las páginas principales. Para esto tomaremos del informe de Contenido las páginas más visitadas y por las que se entra a la web.

¿Por dónde llegan? ¿Cuál es nuestro contenido estrella? ¿Dónde van después de entrar al sitio web? ¿Siguen algún tipo de patrón? ¿Por dónde se van? Contrastar estos datos SIEMPRE mirando la página en cuestión. Intentando meterse en la piel del usuario para identificar posibles puntos de mejora, a nivel de diseño, de usabilidad o de todo a la vez :)

Identificar el proceso más importante de la web (el que mejor cuadre con el principal objetivo de negocio) y seguirlo paso a paso, página a página (si no existe ya un embudo de conversión) para conocer el estado de nuestro reto principal.

Tenemos que tener en mente que hay dos estrategias básicas para optimizar nuestra tasa de conversión, o reducir el número de páginas del proceso u optimizar las páginas de manera individual. Debemos saber a qué nos enfrentamos.

El objetivo real de aplicar esta metodología de 5 primeros pasos será el ir tomando notas en cada uno de los escenariosplanteados. Por ahí empezaremos a profundizar en el siguiente análisis a efectuar, ya no tan básico :) Debemos apuntar por el camino todo lo que nos llame la atención, todo lo que no nos cuadre, todo lo que nos exija un análisis más profundo para sacar conclusiones sobre el sitio. Después agrupar todas las notas y, junto con los responsables de negocio o de internet de la empresa, decidir dónde y en qué empezar a profundizar para iniciar nuestro proceso de optimización.

Lo más importante de esta metodología para hacer un análisis básico no es realmente el coleccionar métricas, eso es fácil con cualquier herramienta de analítica web, sino interpretarlas y ser capaz de transformar esos datos en conocimiento. Seguro que por el camino encontramos cosas que nos sorprenden :)

lunes, septiembre 20

Yo no enseño a mis alumnos, solo les proporciono las condiciones en las que puedan aprender . (A. EINSTEIN)

Creo firmemente que en todo curso o master de marketing online se necesita aprender analítica web ya que es vital medir el retorno de la inversión que estamos realizando en la web, nuestro objetivo será optimizar la estrategia online y sacar el máximo partido de las inversiones realizadas.

Actualmente en internet se invierte en diseño, en generación de buenos contenidos, en campañas publicitarias, en ofrecer nuevas funcionalidades. Y esto, como bien sabemos, no es gratis. Por lo tanto hemos de tener claros los objetivos que buscamos con nuestra web, saber cuan cerca o lejos nos encontramos de cumplirlos, qué estrategia funciona, qué tácticas no dan el resultado esperado y qué podemos hacer para disminuir gastos y generar más beneficio.

Esto solamente se consigue si se saca partido a la analítica web. La analítica web es el resultado de analizar la actividad con el objetivo de enfocar acciones a resultados. Lo más importante es entender que no se trata tanto de una herramienta técnica como una herramienta de negocio.

Porque es necesario saber qué contenidos, productos o servicios prefieren nuestros clientes potenciales, qué otros sitios web nos están generando más visitas, qué palabras clave utilizan nuestros visitantes para llegar a nuestra web (y cuáles nos gustaría que utilizaran y no lo hacen), detectar por dónde entra y por dónde sale la visita… es decir, qué hacen en nuestra web, compararlo con qué queremos que hagan y determinar los pasos a seguir para lograr nuestros objetivos.

La analítica web necesita que los gestores de la web tengan muy claros los objetivos que se persiguen con la estrategia online. Estos objetivos llevan a determinar qué métricas serán las que determinen el éxito en dicha estrategia. La métrica básica en la medición del éxito es la tasa de conversión que mide cuántos de nuestros visitantes del total llegan a cumplir el objetivo. Así, podremos analizar qué está pasando con los que no han llegado al objetivo y tomar decisiones en base a dónde se quedaron y qué puede haber ocasionado su abandono.

Es necesario conocer a nuestros visitantes, clasificarlos o segmentarlos por conducta, para poder personalizar las tácticas para conseguir los objetivos. Una de las segmentaciones básicas será la procedencia de la visita, para saber qué visitas vienen de forma gratuita (directamente desde el navegador o porque nos tienen guardados como favoritos), desde los buscadores (de forma gratuita o pagada), desde otras webs que nos enlazan, desde una plataforma de afiliados, desde una determinada campaña de publicidad, desde las redes sociales, desde un lanzamiento de emails… Saber qué porcentaje de visitas viene y qué porcentaje de beneficio sacamos por cada vía será vital para saber dónde invertir con mejor rendimiento.

Al igual que conocer por dónde se mueven nuestros visitantes una vez que llegan a nuestro sitio web, qué les interesa, qué funciona, qué no, qué les frena para no terminar donde queremos que lleguen, saber qué llamadas a la acción no están funcionando como debieran, qué diseños no resultan atractivos, qué caminos no ven claros, en definitiva, aprender y optimizar la experiencia de usuario.

Pero la analítica web no termina en el sitio web. Para llegar al éxito real no hay que olvidar lo que pasa con nuestros competidores, para tener una idea clara de cómo está el mercado y de nuestra posición en el mismo. Y por supuesto es vital combinar todo el conocimiento cuantitativo que podemos recoger sobre nuestro sitio web con los datos cualitativos, el entender por qué están pasando ciertas situaciones mediante la voz del usuario, para combinar los dos objetivos de la analítica web: mejorar el rendimiento de la web y la satisfacción del cliente.

Si tenemos un negocio online y no planteamos objetivos o no medimos su consecución, no podremos mejorar. Sin la analítica web será mucho más difícil, por no decir imposible, optimizar nuestro sitio web a conciencia.

Esto es lo que intento trasladar en cada curso que doy o máster en el que participo, no realmente enseñar a utilizar una herramienta técnica determinada, sino una herramienta de negocio para poder sacar el máximo partido al canal online.

Mis próximos cursos o seminarios en masters (octubre y noviembre):

Jueves 30 de septiembre en un master del ESIC donde hablaré de analítica web durante 4 horas

Lunes 4 de octubre en el Web & Social Analytics Bootcamp donde hablaré de la puesta en marcha del entorno de trabajo de la analítica web durante 2 horas.

Jueves 14 de octubre en el seminario de Analítica Web en el INESE en Madrid, 8 horas de introducción a la analítica web.

Jueves 28 y Viernes 29 de octubre en el master de marketing online en Secuoyas Academy, donde en total serán 8 horas de introducción a la analítica web.

Lunes 8 de noviembre en un seminario de Analítica Web en el INESE en Barcelona, 8 horas de introducción a la analítica web.

Martes 30 de noviembre en un seminario sobre analítica web dentro del ciclo de seminarios sobre marketing online de Secuoyas Academy, 8 horas de introducción a la analítica web.

Si te apetece apuntarte, nos veremos allí :)


martes, septiembre 14

De las leyes más simples nacen infinitas maravillas que se repiten indefinidamente

La métrica “días previos a la compra” es una de esas métricas que se suelen mirar así, tal cual, en frío, sin paños calientes y claro, pues no sirve para mucho.

Esta métrica en principio muestra a nivel genérico cuántos días tardan nuestras visitas en hacer lo que queremos que hagan, suele tener algo que ver con realizar una compra ya que solamente aparece en sitios web que en Google Analytics han activado la opción de comercio electrónico:



Me gustaría resaltar que estamos hablando de una métrica basada en visitas, es decir, si de una visita a otra se borran las cookies, no se identificarán correctamente los días. Si una visita se produce desde un PC y la siguiente se cambia de dispositivo, tampoco. Lo dicho, no es la métrica más precisa del mundo, pero nos puede servir para profundizar en nuestra estrategia online.

Si comparamos nuestras fuentes de origen de tráfico a nivel de días que tardan en comprar los usuarios podremos determinar qué puede estar ocasionando esta conducta. Miremos a un ejemplo:



¿Por qué los usuarios que vienen de SEO tardan más en comprar que los usuarios que vienen de SEM? ¿Qué es lo que provoca que un usuario que visualiza nuestra campaña a través de un banner (campaña 1) tarde un solo día en comprar mientras que a los que vienen por un link en nuestros afiliados (campaña 3) les lleva más de tres a su gran mayoría?

¿Existe la posibilidad de que nuestras campañas no sean tan efectivas como podemos pensar en un primer momento?

Es el momento de indagar en cada fuente de origen. Salvo en la de Tráfico Directo, podemos sacar muchísima información de qué es lo que está funcionando, a nivel de keyword en el tráfico gratuito y pagado, a nivel de diseño/ubicación/copy del anuncio en nuestras campañas, o cualquiera que sea nuestra estrategia de venta.

Si profundizamos en la Campaña 1, podemos determinar qué parte de la campaña puede estar ralentizando sus números totales:



En este ejemplo podemos comprobar cómo los anuncios en los sites A y B no logran la compra en un primer momento… y ¿el vídeo? Casi la mitad de los compradores que han visto el vídeo necesitan al menos 4 visitas para decidirse a comprar…

Para optimizar nuestro sitio web y tomar decisiones sólidas es necesario cruzar las dos variables que determinan lo que nuestros clientes han hecho en el site: el volumen de compra conseguido por cada parte de la campaña por un lado y los días que han sido necesarios para lograrlo. ¿Tienen algo que ver?

Si los usuarios de los sitios A y B necesitan más de una visita para hacer realidad nuestros deseos (que compren), ¿podemos ofrecerles una landing page distinta para su segunda visita? Podemos utilizar estos datos para determinar cuántos días dejamos pasar entre una primera visita a nuestro sitio web del usuario y enviarle un mail, por ejemplo, dependiendo de los datos de los que disponemos al respecto.

También es interesante comprobar la tendencia en el tiempo en cada una de nuestras estrategias, ¿tardamos más días en vender en nuestras campañas actuales que en las anteriores? ¿Existe ahora más competitividad en nuestro sector que hace un mes? ¿Qué es lo que ha podido provocar un aumento o descenso en el tiempo de adquisición en una determinada fuente de origen? ¡Aprendamos de nuestros clientes!

Esta métrica nos ayuda, sobre todo, a conocer más al tipo de comprador en cada fuente de origen o campaña de publicidad. Así podremos adaptar nuestras llamadas a la acción en base a cada una de nuestras estrategias de captación. ¿Son impulsivos? ¿Necesitan una rama? ¿Una cuerda? :)