¿Sabes cual es la diferencia entre tu y yo? Que yo hago que esto luzca

El objetivo de cualquier negocio online es mejorar la eficiencia del site, por lo que es esencial el asentar la estrategia de testar el contenido, para conocer la conducta del visitante y así optimizar la navegación por el site y su rendimiento.

Para plantear un test en el site, la propuesta debe estar en línea con las iniciativas de la empresa y el ROI potencial, para estar seguros de que supone una oportunidad es relevante para el negocio. Esto solamente se consigue si la/s KPI elegida/s es la que mejor prueba la hipótesis y que las variantes son las opciones de mejora que buscamos.

El problema es saber focalizar bien los esfuerzos en un objetivo central para ser realmente efectivos. El primer punto de referencia suele ser mejorar los puntos de entrada al site, o las páginas de registro o de finalización de compra del producto o servicio. Es en estas páginas donde comprobaremos de manera más fácil si estamos triunfando o no.

Después de elegir el “dónde” habría que determinar el “qué”. Es decir, seleccionar los elementos que vamos a utilizar. Aquí viene la pregunta del millón… ¿Qué elemento de la página debo elegir para testar?

Al igual que basamos las decisiones en los datos analizados, deberíamos basar esta clase de elecciones en hechos y no en predicciones personales, aunque el instinto también ayuda :)

El elemento elegido debería tener relación con lo que queremos mejorar. Empecemos por un ejemplo. Imaginemos que queremos mejorar el ratio de rebote de nuestra página principal, la home. Este será nuestro objetivo principal. ¿Qué variables tienen impacto en este objetivo? Estudiemos bien la página, ¿qué elementos son los más linkados? ¿tenemos campañas internas? ¿qué contenido es el más solicitado? ¿tenemos encuestas de calidad con los clientes donde hayan dejado algún comentario al respecto de esta página en concreto?

Analizando los datos que tenemos al respecto de la home, tendremos algo más claro cuál puede ser nuestro elemento a testar. Puede ser la campaña, puede ser una llamada a la acción o un elemento visual. Pongamos que en nuestra home hay una tabla con todos los productos que ofrecemos en nuestro site:

blog1-base

Es el momento de lanzar nuestra hipótesis, en este caso sería: “Variar el contenido y la visualización de la tabla de la home tiene que ver con el ratio de rebote de nuestra home”.

Tras la hipótesis, llega el momento esperado… la predicción: “Si cambiamos la tabla de la home, reduciremos el ratio de rebote de nuestra home”.

Puede parecer una tontería, pero el establecer la hipótesis y la predicción es básico porque deja nuestra meta clara y nos ayuda a elegir las KPIs que medirán si esta predicción es correcta o no. En este caso nuestras KPI están claras, el ratio de rebote y el clickthru de nuestra tabla :)

Es el momento de definir y diseñar las distintas opciones que vamos a testar. Nosotros testaremos la actual tabla contra estos 2 diseños:

blog1-opc1

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Una vez que los diseños están creados, tenemos todo el pretest preparado, tanto los detalles del experimento conceptual como del diseño: punto de test (nuestra home), objetivo (reducir el ratio de rebote de la home), hipótesis (la tabla influye), predicción (una nueva tabla mejorará el ratio de rebote), KPIs (ratio de rebote y clickthru de la tabla) y los diseños a probar.

Este documento será la base del test, todos los implicados sabrán qué hay que testar, por qué, con qué objetivo y cómo medirlo. Solamente faltaría por determinar la fecha del test y darlo de alta.

Si el test no cumple las expectativas, hay que revisar las especificaciones cuanto antes, aprenderemos de nuestra experiencia. Es importante que el test no dure mucho tiempo para que la estrategia funcione. Probadlo, un test puede ser la diferencia entre un buen site y un gran site :)

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