Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes

Hace un par de años, Lewis Hamilton reconoció que perdió el título mundial de F1 porque sin querer presionó un botón que se utiliza para reiniciar su coche. El botoncito en cuestión hizo que el coche se quedara en punto muerto y para poder utilizar la caja de cambios tuvo que esperar un tiempo, justo el que le hizo perder el título.

¿A quién se le ocurre poner un botón de parar-mi-coche-de-carreras-ahora a mano del piloto?

El otro día estuve presente en un test de clientes. Es apasionante cómo te tienes que mantener bajo control para no gritar "NOOOOOOOOOO" cuando observas cómo el cliente irremediablemente va a cometer un error. Me acordé de este artículo, donde explican con ejemplos muy claros cómo muchas veces somos nosotros los que ponemos los obstáculos para que los usuarios no lleguen a cumplir nuestros objetivos.

En nuestra web a veces ponemos links o botones disuasorios demasiado cerca de los puntos de acción que resultan ser trampas para que el usuario se aleje de nuestro objetivo. Por ejemplo, observemos la captura.




  1. ¿Qué hace el botón de vaciar carro de compra justo al lado del que hace seguir adelante con la orden?

  2. ¿Por qué tiene el mismo aspecto que el de añadir producto o seguir adelante?

  3. ¿Y por qué se ha puesto a la derecha?



Apuesto a que muchos visitantes después de llenar concienzudamente su carrito de compra dan a ese botón sin mirar, sólo porque está situado donde en teoría debe ir el que da por finalizada la compra. Lógicamente, no todos los que experimentan esta situación vuelven a llenar el carrito, y además, abandonarán el site bastante cabreados... ¿Era necesario este despropósito? ¿No hubiera sido mejor cambiar el botón de ubicación y de aspecto?

¿Cuántas veces borramos la información de un formulario, bien por darle al botón inadecuado, o la perdemos por no introducir bien uno de los campos?

Este otro ejemplo, sí que ilustra perfectamente el concepto de tratar de diferente manera los botones que no llevan a la conversión , todo para evitar confusiones.



¿Cómo podemos medir si en nuestro site hay algún boton o link que nos esté restando conversiones? Con el Site Overlay podemos detectar si alguno de los links o botones inoportunos están recibiendo más clicks de los que suelen tener en otros lugares del site.

También, podemos partir de las páginas destino de estos links o botons, y saber cuántas visitas se van del site desde este tipo de páginas. Habría que reducir las visitas a las páginas que tengan mayor estadística de abandono. Incluso, al estudiar un embudo de conversión podemos repasar link a link la página donde más abandonan los usuarios. ¿Dónde acaban estos usuarios? ¿Es por nuestra culpa al desviar su atención hacia otra cosa?

Lo importante es alejar de la mano del usuario o piloto de la web el botón de adiós-título-o-conversión-adiós, porque probablemente será demasiado tarde para dar marcha atrás.

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